Maderas del Chaco
Trabajamos con dos: algarrobo blanco y guayubira. Las dos vienen de aserraderos de la zona de Pampa del Infierno y Castelli, con guía forestal.
Un camión cada cuatro meses
Hernán elige los tablones en persona, dos veces por año, y los aserradores le guardan lo que sale ancho y sin médula. Los demás viajes los arma por teléfono con gente que conoce hace veinte años.
Cada carga viaja con la guía forestal de la provincia, que dice de qué campo salió la madera y con qué permiso. Si un aserradero no la tiene, no compramos, aunque el precio sea la mitad.
Algarrobo o guayubira
| Algarrobo blanco | Guayubira | |
|---|---|---|
| Color recién cepillada | Marrón rojizo claro | Amarillo verdoso con vetas oscuras |
| Con los años | Se oscurece hacia el chocolate | Se vuelve dorada |
| Densidad aproximada | 0,75 g/cm³ | 0,85 g/cm³ |
| Se mueve | Algo, sobre todo el primer año | Muy poco |
| Para qué la usamos | Mesas, sillas, bancos, tablas | Mesas y tablas; sillas si la pedís |
| Precio | El mismo en los dos casos: la guayubira es más cara en origen, pero rinde mejor al cortar | |
Catorce meses en dos climas
Los primeros ocho, apilada con separadores bajo techo en el aserradero, donde el calor chaqueño saca el agua rápido. Los otros seis, en nuestro depósito de calle Portugal. El aire de Madryn es tan seco y ventoso que termina el trabajo sin horno.
Antes de cortar medimos cada tablón con un higrómetro de púas. Si marca más de 12 %, espera.
- Mes 0Aserrado en Chaco, 60 mm de espesor
- Mes 8Viaje en camión, unos 1.900 km
- Mes 14Humedad entre 10 y 12 %
- Mes 14 y medioPrimer corte en el taller
Un tercio del tablón no llega a la mesa
La médula, el centro del tronco, se raja siempre: la cortamos entera aunque el tablón quede angosto. También sale la albura, la franja clara de afuera, que en el algarrobo es blanda y la come la polilla.
Los nudos sanos se quedan, porque son parte de la madera y no se mueven. Los nudos sueltos o con corteza adentro, no. Tampoco usamos tablones con grietas de secado de más de 10 cm en las puntas; esos van a tablas de picar chicas o al fuego del taller en invierno, que en Madryn es largo.
Por eso dos mesas nunca son iguales, y por eso te mandamos foto de los tablones antes de cortar: si una veta no te gusta, se cambia en ese momento y no después.